Monitoreo Biótico de Bivalvos

Melanie Aleman

En el 2017, Cardno Latinoamérica ejecuto el monitoreo de bivalvos (macroinvertebrados marinos: cnidarios, moluscos, poliquetos, crustáceos, y equinodermos) para un proyecto de desarrollo a gran escala en aguas marítimas ecuatorianas en el golfo de Guayaquil. Este golfo es considerado el estuario más grande de la costa oeste de Sudamérica y es una zona con la mayor biodiversidad marina del país, con un alto potencial turístico, y con la mayor producción de pesca artesanal e industrial en Ecuador (Montaño Armijos & Sanfeliu Montolío, 2008).

Los macroinvertebrados marinos son muy sensibles a las alteraciones del hábitat, tanto ambientales como antrópicas, y responden a los cambios en su entorno con cambios en sus características físicas y/o abundancia. Esto puede diferir entre las especies, dependiendo de su tolerancia y adaptabilidad a los cambios en su entorno.

En este proyecto, los objetivos fueron monitorear las alteraciones en el ecosistema marino y establecer si hay bioacumulación de metales pesados en este tipo de organismos. Para esto, Cardno evaluó las características físicas del ambiente tales como precipitación, temperatura del aire, humedad relativa, vientos, batimetría, temperatura de la superficie del mar, salinidad, corrientes y sedimentos, y trabajó con expertos bióticos para analizar las muestras de bivalvos recolectadas.

   

Colecta de muestras de sedimentos

 

Tamizado de la muestra de sedimento

 

Arena y conchilla depositada en los tamices de 1mm y 1cm

 

Almacenamiento de la muestra de sedimentos

Las comunidades macro bentónicas son esenciales para evaluar con eficacia los impactos en el ecosistema marino. Como son sedentarios y tienen largos ciclos de vida, estas características permiten que se noten cambios importantes a través del estudio de estos organismos.

Durante el monitoreo, se identificaron varios organismos bioindicadores, que son importantes para determinar la salud de un ecosistema marino. Dependiendo de la especie y sus características, estas pueden designarse sensibilidad ALTA, MEDIA y BAJA. Luego, con base en su sensibilidad a las alteraciones antrópicas, se pueden determinar los impactos o cambios en el hábitat y, de ser posible, se pueden tomar correcciones o medidas de mitigación para disminuir o prevenir el impacto.

Para ejecutar las actividades de monitoreo, Cardno trabajó con biólogos especializados en macroinvertebrados, buzos expertos, y otros técnicos de campo y de proyectos para tomar muestras en aguas profundas. Adicionalmente, se recopilaron datos complementarios del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI) y del Instituto Oceanográfico de la Armada (INOCAR), y otras investigaciones para contextualizar las condiciones bióticas y los resultados del monitoreo.

Cardno también ha llevado a cabo otros proyectos de monitoreo de bivalvos y de aguas profundas marítimas en otras áreas del Ecuador, asegurando la salud de los ecosistemas marinos como parte del cumplimiento de planes de manejo ambiental de proyectos de desarrollo tales como de transporte marítimo, puertos y ductos submarinos.